-Pide un deseo.
+Ya, ¿sabes que he pedido?
-No lo digas que entonces no se cumple.
+Que dejes de quererme.
-¿De verdad querías eso?
+No, por eso te he contado lo que he pedido.
Solo intento decir lo que pienso lo que me pasa por la cabeza, que llegais a conocerme y que os sentais identificados con lo que escribo, que os guste y que incluso os anime en malos momentos.
Desde que estoy a su lado las cosas han cambiado tantísimo… Mi vida a cambiado de rumbo, ahorra él es una grandísima prioridad. Consigue que me sienta como si fuera la mejor persona del mundo. Sé que si esta él los temores se desvanece, que las penas se esfuman y desaparecen. Porque lo cierto es que cuando estoy con él me encantaría ser capaz de detener el tiempo, parar las ajugas del reloj y que no siguieran con su movimiento. Que los días no avanzaran, las horas no pasaran, los minutos no corrieran y los segundos no fueran tan efímeros. Y así ser capaz de quedarme con el para él resto de instantes de mi vida. Ya que a su lado cada momento es oro. Tan solo con que derroche 2 minutos de su tiempo estoy feliz las 24 horas del día.
Muchas veces la verdad es dolorosa y se vive mucho mejor sin saber toda la realidad, ya que la ignorancia hace que las personas sean inocentes y a su vez más felices. ¿Por qué te imaginas un mundo donde todo lo que pasara a tú alrededor lo supieras? Sería insufrible y doloroso a su vez.